Compromiso Corporativo |
Una Nueva Estrategia de la Marina para Prever Conflictos |
| Por: Admiral Gary Roughead, Chief of Naval Operations, U.S. Navy |
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La llegada del siglo 21 trajo consigo nuevos desafíos y oportunidades sin precedentes para la seguridad internacional. Avances tecnológicos, las posibilidades de comunicación y el florecimiento del intercambio global han hecho que las naciones se independicen como nunca antes. Con el crecimiento de las negociaciones y la posibilidad de conexión, sin embargo, trajo nuevas vulnerabilidades presentadas por las naciones y organizaciones. Y estas susceptibilidades pueden llegar a tener efectos a corto y a largo plazo. Con la dispersión global de armas de alta tecnología que ha acompañado a los avances tecnológicos, la importancia de la Naval de los Estados Unidos es muy grande como nunca antes. Nos estamos desplegando hacia adelante con el panorama de prevenir cualquier agresión y somos los primeros en actuar cuando un desastre ocurre. Como jefe de Operaciones de la Naval, es mi trabajo asegurarme de que nuestros marineros estén preparados de cumplir con sus responsabilidades en el momento de una llamada, como también tener la posibilidad y capacidad necesaria para cumplir la misión, sin importar el tiempo o lugar.
© Foto: MC1 Tiffini Jones, U.S. Navy El pasado octubre otros dos jefes en servicios, El Comandante en Cuerpo de la Marina General James Conway y el Comandante y Guardián Costero Almirante Thad Allen, y yo creamos una nueva estrategia marítima. Fue la primera vez que tres servidores marítimos se juntaron a formalizar una estrategia marítima y resumieron como los servicios operaran cinegéticamente por medio de la distribución de responsabilidades, eliminando duplicación de esfuerzos y maximizando la eficiencia. Mientras que la defensa de nuestras tierras y la derrota del adversario son objetivos indiscutibles del los jefes marinos, creemos que evitar una guerra es tan importante como ganarla. Nuestro objetivo al crear esta nueva estrategia marítima fue la de dejar huellas de trabajo, no la creación de un panfleto en una ronda de café. La implementación de esta demostrará su eficacia. Estamos crenado nuevas relaciones internacionales y expandiendo las que ya tenemos con naciones hermanas. Estamos reforzando la seguridad en el mar y proveyendo de ayuda y consuelo a las víctimas de desastres naturales y en necesidad de cuidados médicos. Nuestros marineros, guardacostas y navegantes están ejecutando estrategias con competencia y profesionalismo. El concepto más difícil de entender para algunos, es de cómo esta estrategia prevendría los conflictos. Un historiador romano escribió una vez “se vis pacem para bellum.” Sencillamente traducida dice “deja que al que quiera paz se prepare para la guerra.” Yo creo que la primera regla de prevención es la fortaleza. Nuestra fortaleza proviene de nuestro tradicional “Poder Duro” y de la esencia de nuestras capacidades: presencia adelantada, poder de proyección, control marítimo y disuasión. Esto proviene de nuestros porta- aviones de combate, nuestros barcos de combate, de nuestros submarinos y nuestros aviones de combate. Lo más importante, nuestra fortaleza proviene de nuestros navegantes, nuestros marineros y nuestros guardacostas que hoy están desplegados y que demuestran a aquellos que desean amenazar la paz que nosotros, los Estados Unidos, juntamente con otras naciones hermanas, estamos listos para lo que se presente.
© Foto: MC1 Tiffini Jones, U.S. Navy Continuando con la demostración de la grandiosidad de la Naval, estar alistados es crítico para nuestro éxito. Somos considerados una fuerza siempre adelante, cuya capacidad está claramente determinada por nuestra presencia física. No nos desplegamos solamente en caso de desafíos o para proveer asistencia, estamos actualmente desplegados y poniendo en práctica nuestra estrategia marítima. Meses atrás cuando un satélite fallido de los Estados Unidos estuvo cayendo a la tierra, fue el USS LAKE ERIE quien lo destruyo. Más recientemente el mismo barco, en una prueba muy realista, destruyo a un entrante misil balístico en su fase terminal. Semejante desplazamiento de indomabilidad es un poderoso poder disuasivo. Hoy, un simple grupo de compañías golpistas del Golfo Árabe es capaz de desplegar varias tareas al mismo tiempo. Envía un ataque para apoyar a las fuerzas terrestres en Afganistán, mientras está simultáneamente monitoreando y guardando el Estrecho de Hormuz para asegurarse la circulación de recursos críticos desde el golfo. Nuestros submarinos colectan inteligencia virtual mientras se dedica a la vigilancia y reconocimiento. Ellos actúan como críticos facilitadores asegurando el control marítimo y la libre navegación en las negociaciones globales. Nuestras patrullas iraquíes de fuerzas rivereñas en el rio Éufrates, que sirve para proteger infraestructuras vitales y promover el crecimiento económico. Nuestros técnicos de nuestra Disposición de Explosivos, orientan a nuestros soldados a través de los campos minados y nuestro cuerpo médico se despliega al mismo tiempo que nuestras fuerzas de tierra. Hoy en día, alrededor de 15.000 marinos son mantenidos en Iraq y Afganistán, mientras que nuestros marineros operan y trabajan en tierra. Cuanto más demostramos nuestra superioridad, existe más probabilidad que prevengamos incursiones hostil por parte de potenciales adversarios. La segunda regla de prevención de ataques hostiles es a través de convenios y acuerdos. Hasta hace poco tiempo, esta regla era entendida ampliamente, a pesar de que era frecuentemente subestimada. En su reciente artículo, Reflexiones de Liderazgo, la secretaria Gates mencionó al General Fox Connor, quien fue tutor y mentor del General Einsenhower y el General Marshal. Connor propugna tres principios a seguir para cualquier democracia en guerra. Uno de ellos fue “nunca pelees solo.” Este principio era verdad en aquel tiempo, y también lo es hoy. La necesidad por un relacionamiento cooperativo y por una extendida cooperación internacional es crítico para nuestro éxito. Recientemente hemos visto la efectividad de dicho relacionamiento. En el 2004 fue la Comunidad Marítima Internacional la primera en responder al tsunami en el Océano Indico. Recuerdo perfectamente aquella llamada telefónica de mi comandante central en Honolulu. El mensaje fue “Hubo un terremoto en la costa de Indonesia. No sabemos si que implica esto, pero le mantendremos informado.” Horas después el avión USS Abraham Lincoln fue quitado de su puerto para visitar Hong Kong. El USS Bonhomme Richard un grupo expedicionario atacante fue reconducido a Guam, donde compararon casi todo el stock de Home Depot. Seis días después ambos barcos fueron enviados en una misión de alivio a Indonesia, Sri Lanka y Tailandia con la cooperación de otros 21 países y numerosas organizaciones no gubernamentales. Esta respuesta fue posible gracias a la colaboración y el esfuerzo de la Fuerza Marina Internacional. Esfuerzos mutuos de la comunidad marítima internacional están haciendo de este mundo más seguro para todos, al mismo tiempo inspirando a una nueva generación de marinos. Nuestro milenio ve las contribuciones que estamos haciendo a la comunidad global de las naciones y esta nueva generación se ha dado cuenta de la amplitud y alcance que estamos teniendo. Por ejemplo, hemos descubierto que nuestros mejoramientos están impactando el océano en forma positiva. En el proceso de preparación y entrenamiento de nuestros marineros, hemos descubierto nuevas maneras de beneficiar la vida marina. Transmitiendo estas lecciones a nuestros compañeros y socios, nos extenderemos en la protección del ambiente marítimo y hacia la promoción internacional del bienestar. La Naval del los Estados Unidos siempre estará lista para proteger nuestras tierras, determinar agresiones y trabajar con aliados internacionales para promover la seguridad global, prosperidad económica y responsabilidad ambiental. Nuestra estrategia marina, una Estrategia Cooperativa para el Poder Marítimo del Siglo 21 (www.navy.mil/maritime/maritimestrategy.pdf), es una historia de éxitos imparables gracias al trabajo duro y el esfuerzo mutuo de la Naval, Guardia Costera, Marina y socios marítimos internacionales con nuestros mismos ideales.
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