Enfoque Federal |
La Fuerza Aérea: Liderando el Ejemplo: Creando Soluciones para los Intereses Energéticos de los Estados Unidos |
© U.S. Air Force foto/ Staff Sgt. Bennie J. Davis III El impacto económico de la energía está teniendo un efecto tremendo sobre América tanto en el hogar como en el trabajo. Para combatir este efecto, tanto los consumidores como las empresas están llevando a cabo grandes transformaciones a fin de gerenciar mejor sus recursos, replantearse sus prioridades, perseguir sus objetivos más efectivamente y mejorar su proceso de toma de decisiones. La Fuerza Aérea de los Estados Unidos no es la excepción en este nuevo esquema de pensamiento. En algunas áreas se comporta de forma diferente al sector privado, pero la Fuerza Aérea está tan preocupada por la transformación como cualquier empresa que busca asegurar su importancia en el mañana. La eficiencia energética es clave en esta metamorfosis, y el alto liderazgo de la Fuerza Aérea maneja estrategias holísticas para tratar con el tema. Los precios crecientes de la energía con su impacto en todos los niveles, dictan cómo opera la Fuerza Aérea, particularmente con un presupuesto anual de $7 billones para energía 6 billones para combustibles de aviación y 1 billón para las instalaciones. Con este nivel de recursos en la balanza, la sostenibilidad se convierte en algo crítico, especialmente cuando es determinada por la economía actual. La Fuerza Aérea está lidiando con los problemas más importantes por medio de estrategias energéticas comprehensivas supervisadas por el grupo de enfoque superior para energía del secretaria de la Fuerza Aérea. Este plan incorpora todas las actividades que consumen energía, desde la adquisición de aeronaves hasta las operaciones de vuelo y las instalaciones que las respaldan. La estrategia está diseñada para disminuir el consumo energético de la Fuerza Aérea, las huellas del carbono y los costos operativos a la vez que se eliminan los desperdicios. Un ejemplo de una iniciativa de la aviación es el uso de simuladores para reducir las horas de vuelo reales lo que genera un enorme ahorro de energía. Otro paso es considerar cuánto combustible se carga en las aeronaves y con cuánto aterrizan, ya que el peso adicional de combustible tiene un costo energético o “agobio energético”. Y aun otra forma de ahorro de energía es el uso de combustibles sintéticos llamados “synfuels”.
© U.S. Air Force foto La estrategia energética para infraestructuras de la Fuerza Aérea (instalaciones y combustibles terrestres) es parte de una aproximación amplia y comprende 20% de la energía total utilizada por la Fuerza Aérea (el otro 80% comprende combustible aéreo). Este protocolo holístico y sinérgico se basa sobre 4 “pilares” que son: mejorar la infraestructura actual, mejorar la infraestructura futura, expandir los costos de gerencia y energía renovables. Estos pilares incluyen programas de cambio para extender y mejorar el ciclo de vida y la eficiencia energética de los edificios a la vez que se incorporan prácticas de sostenibilidad para mejorar la construcción a futuro. Un Caso para un Cambio de Cultura El General Del Eulberg Ingeniero Civil de la Fuerza Aérea explica por qué la nueva estrategia y el cambio cultural de la Fuerza Aérea son tan críticos: “la presión continúa sobre el presupuesto de defensa junto con la demanda relativa que generan las operaciones en el Medio Oriente ha puesto realmente en la mira, casi con un sentido de urgencia, la necesidad de gerenciar mejor nuestras instalaciones así como nuestras operaciones. Necesitamos liberar recursos de manera tal que nuestras tropas en situación de combate puedan tener todo lo necesario para conducir sus operaciones. Por ejemplo, ahorrar energía en la Base Aérea de Malmstrom libera recursos que permiten enviar vehículos blindados para los pilotos que están en tierra en Irak y Afganistán. Hay un vínculo directo entre apagar esa luz y ayudar a aquellos que están en situaciones de peligro.” La atención de la Fuerza Aérea sobre la energía no es cosa nueva; ha estado en su ADN desde el primer embargo petrolero de América. Por cierto, el Grupo de Enfoque Mayor Superior para Energía de la Fuerza Aérea recibió el Premio Presidencial por Liderazgo en Gerencia Federal de Energía durante una ceremonia especial en la casa blanca el 2 de Noviembre de 2007. La Fuerza Aérea tiene una orgullosa historia de no solamente cumplir, sino en muchos casos, exceder los requerimientos presidenciales sobre conservación, tales como la Orden Ejecutiva EO 13123, la cual requirió un 30% de incremento en eficiencia entre 1986 y 2005. Este esfuerzo comprometido de la Fuerza Aérea les ahorró a los contribuyentes la suma de 2.9 billones de dólares en costos de energía. El mandato presidencial vigente, EO 13423, reta a todas las agencias federales a cambiar su cultura y a ser más conscientes energéticamente de manera a cumplir con una meta mucho más agresiva de eficiencia de un 30% adicional para 2015.
© iStockphoto.com/tntemerson Entonces ¿Qué ha cambiado? “yo pienso la relación,” de acuerdo al Ingeniero Civil, “es comprender que nuestras instalaciones el ámbito mundial, no solamente nuestros aviones, son sistemas de armas tridimensionales hechos del ambiente construido y el ambiente natural; y que los varios componentes tienen un valor que nos permite entrenar nuestros pilotos en la paz y conducir las operaciones en la guerra. Así parte de la transformación de la Fuerza Aérea es desarrollar un cambio de cultura que requiere la comprensión del manejo de los activos y su relación con nuestra capacidad de conducir las operaciones. Como manejamos 166 instalaciones alrededor del mundo, valuadas en 243 billones de dólares, impacta la forma como operamos cada día. Impacta cómo entrenamos a nuestra gente, las decisiones que ellos toman, así como los recursos asociados y sus implicaciones. Nuestra transformación se trata de comprender la gerencia de los activos y la energía es una fracción clave de esto.” Una Transformación Histórica Para la Fuerza Aérea esta es una transformación histórica que de forma holística y a través de sinergias gira alrededor de los componentes de la aviación que son movidos por la energía, los ambientes edificados y naturales y los combustibles de tierra. El General Mayor Eulberg encabeza el grupo responsable de la transformación de los ambientes edificados y naturales y los combustibles de tierra de la Aviación, reportándole directamente al secretario de la Fuerza Aérea para la alta gerencia del manejo de la energía, el Grupo de Enfoque Mayor Superior para Energía. De acuerdo con el Ingeniero Civil, “En la Fuerza Aérea de América estamos muy preocupados de nuestra obligación para conducir las misiones que apoyen la defensa nacional, y le debemos al pueblo americano el hacerlo de la forma mas eficiente y efectiva posible. Cuando se observa el aspecto de la demanda y la oferta de energía, es importante hacerlo saber a todo nivel de la organización. Esto no se va a ser mejorado con una carta dictando políticas desde el escritorio de un general en Washington D.C. Esto tiene que permear en cada escalafón de la fuerza aérea de los Estados Unidos afectando el estilo de vida de todos, la forma en que piensan cada día y cómo llevan sus negocios para cumplir su misión.” La Fuerza Aérea ya ha tenido un comienzo impresionante en su camino hacia este cambio de cultura. De acuerdo a la Agencia de Protección Ambiental “Green Power Partnership” esta rama militar es ya el comprador del gobierno federal Nro. 1 y el 5to en la nación de fuentes de energía ecológicas “verdes”. De hecho el 10% de la energía de la Fuerza Aérea proviene de fuentes renovables. Esto incluye una capacidad creciente para producir energía ecológica en sus bases aéreas. La Fuerza Aérea opera con 166 bases con 243 billones de dólares en propiedades inmuebles y unos 700 millones de pies cuadrados de instalaciones alrededor del mundo. De acuerdo con el Mayor General Eulberg “Nuestra estrategia de base permite proyectar a la Fuerza Aérea el poder aéreo de la nación. Hemos pasado por dos procesos mayores de realineación y cierre de bases (BRAC por sus siglas en inglés) y aun tenemos un exceso de capacidad en bases. Necesitamos cerrar más bases. Aparte de esto, nuestro reto es ¿como encoger nuestras bases, nuestra infraestructura, desde el interior?.” Parte de esta estrategia es encontrar formas mas eficientes para operar nuestras bases, y la estrategia energética es un componente vital del enfoque estratégico global. La Energía Renovable Diversifica la Oferta La energía renovable es una forma de encoger una base desde adentro. Basado en el pilar estratégico de la energía renovable, la Fuerza Aérea está expandiendo la producción de energía renovable en sus bases. Un ejemplo es la utilización de turbinas de viento en ambos, F.E. Warren y las Islas Ascensión con una capacidad total de 4 megavatios (MW)además la Fuerza Aérea tiene planes de expandir este enfoque a muchas otras instalaciones. En la Base Aérea de Nellis, el personal rompió el record en abril pasado al instalar el sistema de células fotovoltaicas (PV) mas grande de Norte América con 14.2 MW, energía suficiente para el 25% de los requerimientos de la instalación o aproximadamente 2200 usuarios domésticos americanos. Este proyecto se llevo a cabo a través de una asociación entre el estado de Nevada, la Fuerza Aérea y el sector privado sin utilizar dinero de los contribuyentes. El convenio permite a una empresa privada generar energía solar en tierras de la base aérea a cambio de 20 años de tarifas reducidas para la Fuerza Aérea. Los beneficios para el ambiente son obvios, el proyecto ocupa 140 acres de la base de los cuales 33 acres son un vertedero relleno que no se podría utilizar para otro fin sin antes realizar una costosa limpieza ecológica. Para mejorar aún mas las cosas, el proyecto ayudará al estado de Nevada a reducir su impacto por gases de efecto invernadero en unas 24,000 toneladas de dióxido de carbono. El proyecto genera ganancias para todos, ya que permite que una instalación pública cumpla los mandatos del estado proveyendo energía renovable para sus usuarios. Este sistema estará completo para mediados de diciembre de 2007.
© U.S. Air Force foto Adicionalmente, de acuerdo con el General Mayor Eulberg, “tenemos ejemplos del uso de biomasa en la generación de energía, como en la Base Aérea Hill, donde básicamente utilizamos el metano de un vertedero para generar electricidad. Tenemos un agresivo programa de utilización de recursos renovables porque de nuevo, no solo tiene sentido económicamente, sino que da seguridad energética. Si podemos generar energía en nuestras bases esta energía es mas segura. Estamos tras la transición a energías renovables donde sea posible, sea biomasa, energía proveniente de desperdicios, energía eólica o sistemas fotovoltaicos. Tenemos ejemplos de todas estas cuatro formas de energía en funcionamiento ahora y muchas opciones y oportunidades a futuro. La dedicación de la Fuerza Aérea a las fuentes renovables es visible a través de su propia generación por fuentes renovables, y su respaldo financiero a la empresa privada con compras de energía ecológica. La compra de energía ecológica a proveedores cuesta mas por kilovatio/hora que la energía tradicional, pero el Gobierno Federal está autorizado con apoyo del Congreso para hacerlo donde tenga sentido. Este es el significado del alcance socioeconómico de la Fuerza Aérea, – apoyar una industria y una visión para ayudar al desarrollo económico en el uso de energías alternativas. Otro paso adelante en el pensamiento de la Fuerza Aérea es el uso de combustibles alternativos para vehículos, al igual que el aumento del uso de vehículos de baja velocidad dentro de las bases para reducir el consumo de energía y la emisión de gases invernadero (GHG por sus siglas en inglés). Traspasando Límites en el Uso de Combustibles Alternativos El General estaba especialmente orgulloso y entusiasmado cuando hablaba de los combustibles alternativos para la aviación. “Estoy muy estimulado por el creciente énfasis que la aviación de la Fuerza Aérea ha puesto en el ahorro de energía relacionado con los combustibles de aviación. Y me siento orgulloso de decir que la Fuerza Aérea de los Estados Unidos realmente ha traspasado los límites en lo que se refiere a los combustibles alternativos en la industria aérea. Tuvimos la prueba de B52 donde volamos un bombardero con una mezcla de combustibles sintéticos. El sector privado está muy atento a estas pruebas ya que si podemos utilizar combustibles alternativos en la industria aeronáutica poniendo a la fuerza aérea como ejemplo, el impacto para la nación será enorme. No solamente en ahorro para Fuerza Aérea al ser menos dependiente de fuentes de energía extranjeras, pensemos en el impacto que tendría en la industria aeronáutica y en nuestra nación. Esta es un área muy interesante que merece nuestra detenida atención.
© U.S. Air foto photo La energía renovable es nueva y emocionante, pero la conservación es crítica. Según el General, esto es lo básico “entender el lenguaje del negocio y saber cómo vender” para el negocio de la gerencia de energía. La energía renovable obtiene gran atención y es tecnológicamente muy interesante, pero las condiciones económicas y los recursos renovables no están disponibles en todos lados con la combinación correcta. De cualquier modo en las funciones del día a día cualquier gerente de instalación podrá encontrar maneras de ahorrar dinero poniendo atención a cómo se consume la energía, ya sea por calefacciones, ventilación, aire acondicionado y sistemas de iluminación. Adicionalmente los presupuestos de la Fuerza Aérea para nuevas construcciones permitirán la reposición de solamente el 3 al 5% de la infraestructura actual en los próximos ocho a diez años. Como resultado el foco de esta rama militar es la mejora de la infraestructura existente a través de un aumento del conocimiento, gerencia de decisiones basada en hechos y uso de tecnologías probadas económicamente. Hay numerosos ejemplos de conservación de energía y agua en bases aéreas como la Base Aérea Peterson en Colorado, la cual usa pastos locales y otras plantas de jardín de bajo consumo de agua, así como aguas de lluvia para el riego de los campos de Golf. Ingenieros de la Base Aérea de Misawa en Japón reemplazaron completamente la iluminación de uno de los hangares, logrando como beneficio un consumo reducido y una iluminación de mayor calidad para los técnicos de mantenimiento de aviones. La modernización y la extensión de la vida útil de las instalaciones existentes es una parte integral de la estrategia de la Fuerza Aérea y – si se realiza de la forma correcta – puede resultar en mejor eficiencia energética, costos más bajos e instalaciones de mayor calidad para la misión.
© U.S. Air Force foto A medida que la fuerza aérea disminuye su personal en unas 40,000 personas o aproximadamente en un 10%, es critico para la organización encontrar nuevas formas de hacer negocios y transformarse. De acuerdo al General Mayor Eulberg, “... ese es nuestro reto, a la vez que reducimos personal, tenemos que ser mas efectivos y eficientes, y transformar nuestra forma de hacer negocios. Tenemos que gerenciar más efectivamente estas 166 bases porque a medida que retiramos gente, si no cambiamos nuestra forma de operar, todo lo que estaremos pidiéndole a nuestro personal es hacer más con menos y para mi eso es una falla de liderazgo. Es una cuestión de retención, de reclutamiento y de combate. Al final tenemos que hacer las cosas mejor que como las estamos haciendo ahora. Yo pienso que la clave es, ya sea la América corporativa o la Fuerza Aérea de los Estados Unidos, el liderazgo debe crear la expectativa, crear las condiciones y ayudar a la gente a que sea exitosa. Dicho de otra manera, usted les da la visión, la estructura, y ellos utilizan su talento para hacer la diferencia en el futuro. Y eso es justamente lo que estamos tratando de hacer. Y a medida que vamos cambiando la cultura en la Fuerza Aérea de los Estados Unidos, pensando en la energía en cada cosa que hacemos, yo creo que todos nos podemos beneficiar como resultado de eso el ambiente, nuestra defensa nacional y nuestra habilidad para liberar recursos para otras cosas. |
